“Volver al cobijo de montañas y antenas A pedirle a la loma de las ventanas y a las vetas de fósforo en las laderas A atender los ecos de los patios y a los perros desvelados de la vega A prender de todos los fuegos el propio, y acogerlo en la losa fría de esta chimenea limpia, para que guarde esta casa nueva. Volver al padre, a la madre, a la hermana. Volver a las horas viejas e hinchadas, a la buena salud de todos, a tener lejos las promesas y la muerte. Volver, pero ligeramente, descreído, como caído de la gracia, como un niño con culpa, a las formas que ya no ofrecen refugio, como si las paredes hubiesen perdido densidad.”
Casa: Montañas y antenas
Estas canciones cayeron al cierre de la veintena, de los años en que la renuncia, la aceptación y el vértigo definieron los términos de la vida adulta. Lo que aquí queda es un viaje desde la revelación de esa nueva inestabilidad hasta la búsqueda de algo equiparable a aquel hogar de infancia.
La música vierte la emoción de aquellos años inalterada, y a su lado un puñado de poemas fijan esa emoción en palabras.
De corte instrumental, quizá bebiendo de la música de raíz (El Adarve), del minimalismo (Guardián) o del post-rock (Rush, Casa), este disco se grabó y mezcló en Sol de Sants a lo largo de 2021 gracias a una veintena de músicos y amigos.
Espero que estas canciones transpiren lo que han significado para mí.
Gracias por escucharme,
Jaime
Jaime Bermúdez ha trabajado como compositor y diseñador sonoro en once videojuegos, un largometraje, una obra de teatro y una docena de cortos. Ha trabajado con bandas como La Parade, Garza, Milgram y WildEkho.
Desde 2018 es profesor de música interactiva en la Universidad de Barcelona, y colabora como redactor de la revista clásica Press Music.
